Motivos para integrar el deporte

 

Descubre como integrar el deporte en tu rutina. Sabes que debes hacer ejercicio, pero piensas que no te gusta, que te cuesta. El ejercicio es parte de un estilo de vida saludable.

El ejercicio es parte de un estilo de vida saludable, así que supe que tendría que incluirlo como hábito. Mi día a día era completamente sedentario, así que por motivos ya de salud me dije que algo tenía que hacer en el día para activar el cuerpo.

 

La teoría para quemar grasa

 

Era de perder peso lentamente, obviamente sino te mueves tu gasto calórico diario será bajo, con lo cual hacer ejercicio aumenta ese gasto, permitiendo un mayor déficit.

Para quemar grasa el balance es muy simple. Tienes que comer menos que lo que gastas.

Tú cuerpo para mantenerse gasta en :

  • Reposo con tan solo dormir hay que mantener tus músculos y órganos en funcionamiento, eso quema energía. Se considera el gasto metabólico basal.
  • Lo que gastes por las distintas funciones del día a día, aunque seas sedentaria gastas al pensar, hablar, comer por ejemplo al digerir los alimentos. Gastarás más si tienes alguna otra actividad que implique moverse.
  • Hacer ejercicio será un plus en ese gasto calórico diario.

Si al final comes menos que lo que gastas, tú cuerpo entonces empieza a transformar la grasa acumulada en energía para ser utilizada consonante necesita.

Pero cuando somos mujeres, y además sedentarias, nuestro gasto calórico diario puede ser de por si bajo, lo que implica que aún comiendo poco, por ejemplo 1200-1300 calorías, la quema de grasa sea lenta.

En estos casos la solución para quemar más grasa ya no debe ser comer menos aún. No recomiendo a nadie comer menos de 1000-1200 calorías. La solución en estos casos debe ser la de buscar integrar actividades en tu rutina, es el momento de integrar el deporte en tu rutina.

 

Una necesidad para tu supervivencia

 

Además hay muchos estudios que confirman que las personas sedentarias tienen un mayor riesgo a enfermedades variadas, si a eso le sumas una mala alimentación ya peor aún. Pero lo más importante aún de este punto es que es más grave ser sedentario, que comer mal y ser activo.

El ejercicio mejora considerablemente el funcionamiento de tu cuerpo, y incluso a nivel mental puede ser una vía de escape al estrés y ansiedad por ejemplo.

Mejora además la concentración, memoria, la circulación, y hasta el sistema hormonal tan influyente en la quema de grasa.

Si no tienes un correcto balance hormonal se puede convertir en un problema a la hora de potenciar la quema de grasa. Además cuando estás adelgazando permite ayudar a conservar tu musculatura, porque recuerda que lo que de verdad deseas es quemar grasa, no músculo. Si haces ejercicio y comes suficiente proteína preservarás mejor tu musculatura.

 

Por donde elegir qué deporte hacer

 

En mi primera experiencia descubrí las rutinas de Elena Malova en Youtube. Las probé y me fueron bien, así que volví a ellas. Son rutinas de HIIT, calistenía, ejercicios por intervalos usando el peso de tú cuerpo.

Me ayudaba a ser más ágil con mi propio peso, y más rápida. Esto significa que te hace sentir más útil, más capaz para hacer actividades distintas como caminar más rápido sin que te duelan pronto las piernas o te ahogues por el esfuerzo. Cargar más peso sin tanto esfuerzo. Ganas en resistencia, velocidad y fuerza, algo básico para tu supervivencia.

Lo cierto es que no lo piensas, pero en cualquier momento puede pasar alguna tragedia, y si no tienes una preparación física básica resulta que puedes morir sino tienes la suerte de que te auxilien, o al revés, que veas a otros morir porque tú no fuiste capaz de auxiliar en casos concretos por falta de resistencia o fuerza.

Las elegí por lo siguiente:

  • podía hacerlo en casa, sin material, usando el peso de mi propio cuerpo
  • por lo tanto no tenía que ir a lado ninguno
  • nadie me vería, por si hay verguenza en ciertos ejercicios xD
  • rutinas cortas de 15-20min según el nivel
  • al ser HIIT significa que puedes quemar más calorías en comparación a otros ejercicios de menor intensidad y mayor duración
  • no necesitaba gastar dinero, tan solo una conexión a internet que ya tenía
  • podía hacerlas a la hora que decidiera
  • Virtualmente, la haces con compañía, y es como tener un monitor que tira de ti para seguir.

Todo esto son pasos que suelen ser excusas en tu mente para ir ‘escapando’ de hacerlo, con lo cual si desaparecen de tú mente, se vuelve más fácil empezar.

 

Como empecé

 

Me acordaba que las agujetas iniciales eran considerables así que fui poco a poco. Inicialmente empecé por 2 rutinas a la semana, después 3, y después 4. Esto fue en Junio de 2016 y empecé ésta vez con 74 kilos. En mi primera experiencia empecé pesando 84 kilos.

Busqué una media semanal que después de alcanzar mi peso ideal pudiese mantener en el tiempo, me refiero a que mentalmente no me supusiera demasiado esfuerzo. Al inicio no tenía prisa de alcanzar esas 4 veces de media. Di tiempo de ir acostumbrando a mi cuerpo.

El ir demasiado rápido puede resultar en quedarse todo dolorido y dejarlo. Yo lo quise hacer de una forma que me gustase el camino, y por lo tanto afianzar ese hábito de dedicar un rato al deporte x veces a la semana, durante meses, y posteriormente años.

Poco a poco me enganché de nuevo al ejercicio. Cuando lo hacía me costaba sí, pero cada vez que terminaba era una lección aprendida, era un pequeño reto superado!

No pienses que no tenía pereza ehh, sí que la tenía, aún a día de hoy suelo tenerla a veces. Pero avanzando esa barrera inicial después sientes que lo necesitas.

Cuando sientes los beneficios en tu propia carne, entiendes el sentido del bien-estar que te provoca. Sí tenía un mal día, cogía mi rutina para desahogarme, para darlo todo y decirme a mi misma: ‘ ¡Tú eres fuerte, puedes con ésto y mucho más, esfuérzate ‘.

 

Beneficios que he sentido

 

  • Ir a la cama con la conciencia tranquila de que había cumplido y disfrutado un día más, era una bendición! Como ves mi compromiso era muy leal.
  • Mi autoestima aumentó
  • la confianza en mí misma también.
  • Me sentía cada vez mejor y orgullosa de lograrlo.
  • Me sentía cada vez más fuerte y activa, con ganas de hacer cosas.
  • Mi forma física mejoró considerablemente

En Septiembre del 2016 ya estaba haciendo las rutinas de intermediario a avanzado, era increíble lo rápido que avanzaba. Además me ayudó a cumplir mi segundo objetivo, dejar el 67, dejar el estado de sobrepeso.

 

empezando pesas

Busca nuevos retos

 

Buscar nuevos retos te mantiene motivada y con ilusión de seguir progresando.

Me propuse hacer reflexiones diariamente hasta lograr hacer 3 seguidas bajando hasta abajo del todo! Necesitaba conseguirlo, así que todos los días hacía 3 series de 5 bajando hasta donde podía.

Por entonces ya entrenaba de verdad esas 4 veces a la semana que me propuse, y alguna 5 veces. Esto era un nuevo reto, extra a mis rutinas semanales y que tan solo me llevaba máximo 5 minutos al día. Además las rutinas eran cada vez más largas, por entonces ya duraban 30-40 minutos cada una.

En Octubre de 2016 logré cumplir mi reto de 3 reflexiones seguidas bajando hasta bajo, y no sólo 3, sino 5! Superar estos pequeños detalles te hacen muy feliz.

 

Cuando los resultados ya no acompañan o te aburres

 

En ésta época ya hacía unas 5-6 rutinas semanales. Al inicio no usaba pesos, pero a medida que avanzaba empecé a incluir algo de peso como 2 litros de leche para los brazos, o los kilos de arroz, incluso botellas de 2 litros de agua.

Además en algunos de esos días empecé a, acto seguido, salir a caminar a paso rápido. Hacía unos 6km y cada vez iba más rápido mejorando tiempos, pero no salía del 64, con lo cual esa actividad ya no me hacía esforzar tanto como antes.

Ya no gastaba las mismas calorías, algo normal, pues al bajar de peso, el esfuerzo ya no es el mismo, y tu forma física después de todo tampoco. Tenía que cambiar de táctica.

Como participaba en foros sobre el tema, me propusieron correr. ¡Uff! ¿Correr?

Correr siempre me había parecido super aburrido y cansativo, nunca me imaginé corriendo porque no me atraía, pero quería lograr llegar a mi meta final, los 60 kilos.

Pensé entonces que tal vez ese cambio de ejercicio me diese el empujón que mi cuerpo necesitaba, así que un día me propuse intentar intercalar caminar con correr.

 

Mi primer contacto con el running

 

Salí de casa caminando y hago 500 metros para calentar, entonces empiezo trotando… Cuando me di cuenta llevaba ya 20 minutos y seguía corriendo… ¡Wow!

No me parecía real, no lo podía creer, dado que inicialmente había echo unos minutos caminando, decidí sobre marcha cumplir los 20 minutos corriendo, y lo logré! Después hice una pausa para recuperar un poco el aliento, y volví a casa caminando a paso rápido.

La sensación al correr había sido impresionante, sentir como avanzaba sobre la carretera, escuchando música y sintiendo el aire en mi cara mientras miraba el cielo… Sencillamente era como si estuviera volando…

Al día siguiente además la báscula me enseñó un 63,5. Había bajado al fin y nada menos que medio kilo! Espectacular! Me enamoré del running!

Hice planes para salir a correr 3 veces a la semana y fui mejorando tiempos, tanto en correr por más tiempo, como correr más rápido. Me tenía completamente enganchada.

Alcancé correr 5km seguidos, alcanzando los 30 minutos, y aunque me costaban lo suyo, ese momento de avanzar carretera escuchando música es maravilloso…

Al acabar siento una paz enorme y al mismo tiempo un subidón increíble.

 

Lo que gané

 

Además los kilos empezaron a bajar más rápido que antes, por increíble que parezca, los últimos kilos que perdí, fueron los que menos me costaron!

A día de hoy voy cambiando rutinas HIIT, correr y pesas, además de tener una vida bastante más activa, suelo hacer una media de 10km casi a diario. Tengo épocas en que entreno 3 días por semana, y otras 4-5 veces. pero sin duda alguna si estoy 2 días sin actividad ninguna me siento mal.

¿Y tú? ¿Ya has dado el paso? ¿Qué actividades te gusta hacer?

Si aún no lo has hecho, no esperes más y atrévete a dar el paso, y si necesitas compañía para hablar  o mis servicios para orientarte de un modo más personal tan solo tienes que contactarme aquí.